Conoce quién habita tras La guarda cuidadosa
«No puedo dejar, lector carísimo, de suplicarte me perdones si vieres que en este prólogo salgo algún tanto de mi acostumbrada modestia». Lector amantísimo, pues no es la arrogancia la que guía mi pluma, sino el encendido celo por la enseñanza de nuestras letras, lo que me obliga a tomar la palabra en este retrablo de las maravillas: nuestro rincón digital.
Mi nombre es Maite y, al igual que mis compañeros de andanzas, concibo este espacio como un propio entremés entre clases. Un respiro necesario en el que expresar opiniones e ideas sobre la magna tarea de enseñar Lengua y Literatura en las aulas de Secundaria y Bachillerato. El seudónimo tras el cual me presento es el de La guarda cuidadosa, entremés perteneciente a la célebre obra Ocho comedias y ocho entremeses nuevos, nunca representados de Miguel de Cervantes. Está protagonizado por un soldado que, con inquebrantable desvelo, custodia la puerta de su amada para que nada turbe su sosiego.
A diferencia del soldado, que desatina en su labor, aspiro a ser una guarda vigilante que protege el asombro literario y los tesoros de nuestra lengua con una claridad tan diáfana como la que ansiaban los personajes cervantinos. Así, «por obra de encantamento», mi guardia desafía los umbrales del soldado, ya no evita que "entrasen los mosquitos", sino que introduce en la puerta de su amada —la Lengua y la Literatura Castellana— a las TIC, a fin de ensalzarla y ennoblecer su figura. Estas TIC le descubrirán renovadas fómulas educativas como: metodologías, intrumentos y herramientas, bajo la empresa de acercarlas a ti, lector carísimo, y a todo aquel estudiante de Secundaria y Bachillerato del siglo XXI.
Invito, pues, a cruzar el umbral de esta puerta que hoy custodio, para descubrir juntos cómo la creatividad y la tecnología pueden ser las mejores aliadas en la noble y cuidadosa tarea de enseñar la Lengua y la Literatura Castellana.



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